Un símbolo de fe y protección para acompañarte siempre.
Elaborada en oro amarillo de 18 quilates, esta delicada medalla presenta la figura del Espíritu Santo representado como una paloma con las alas extendidas, símbolo de paz, esperanza y guía espiritual.
Su diseño circular y sus detalles en relieve la convierten en una joya especial, perfecta para regalar en un bautismo, una confirmación o como un recuerdo de fe que perdure con los años.